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lunes, 7 de enero de 2013

Wassily Kandinsky y la armonía moderna

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...En mi De lo espiritual en el arte, defino la armonía moderna como el encuentro y el conflicto dramático entre elementos aislados. En ese momento buscaba aún esta armonía, pero nunca deseé exagerarla ni tratar todas las formas pictóricas supeditándolas sin excepción a un extremo puramente trágico.
Fuente: "Conferencia de Colonia" en La gramática de la creación.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Wassily Kandinsky - El jinete azul

Kandinsky es uno de los nombres propios de la pintura del siglo XX, ya que tradicionalmente se le considera el creador de la abstracción. No obstante, sus primeras obras, como la aquí comentada, son tremendamente interesantes por constituir un puente entre el postimpresionismo y el expresionismo. De hecho, Kandinsky siempre se sintió impresionado por la obra de Claude Monet. Contemplando uno de sus "almiares" en una exposición en Moscú, comentaría: "Y de pronto, por primera vez, vi un cuadro. Leí en el catálogo que se trataba de un montón de heno, pero yo no podía reconocerlo (…) Me di cuenta de que faltaba el objeto del cuadro (…) Lo que tenía perfectamente presente era la insospechada y hasta entonces oculta fuerza de la paleta”
“El jinete azul” es, además de una obra extraordinaria por el manejo de la luz y el color, y la simpleza con la que se consigue el contraste entre el movimiento del jinete y el estático paisaje de fondo, el nombre de una editorial que agrupaba a alguno de los principales pintores expresionistas como Franz Marc o el propio Kandinsky. “El jinete azul” no era ni un movimiento ni una escuela. Más bien se trataba del punto de encuentro de varios artistas descontentos con el devenir del movimiento “Die Bruke” (El Puente). “El Jinete Azul… La suerte está echada”, escribiría Franz Marc. Una suerte que concluiría cuando la Primera Guerra Mundial dispersaría a sus protagonistas.
Fuente: G. Fernández, www.theartwolf.com

domingo, 10 de julio de 2011

Wassily Kandinsky (1879-1940).

Kandinsky nació en Moscú, en el seno de una familia acomodada, y aunque pasó más de la mitad de su vida. en Alemania y Francia, conservó un fuerte vínculo emocional con su ciudad. Durante sus primeros treinta años, la pintura sólo fue la afición apasionada de un joven soñador y romántico, pero convencional. Estudió Derecho y Economía, y su brillante carrera académica le deparó una cátedra en Estonia, a la que renunció para trasladarse en 1896 a Munich y dedicarse a la pintura.
PRIMEROS CONTACTOS
La capital bávara era uno de los centros artísticos más activos de Europa, donde se gestaba el Jugendstil, versión alemana del modernismo. Allí Kandinsky se transforma en animador de pequeñas asociaciones de artistas modernos que promueven exposiciones. Phalanx, fundado en 1901, es el primero de esos grupos, que expone obras impresionistas,. simbolistas y modernistas, las tres influencias más visibles en los primeros cuadros de Kandinsky. Por estos mismos años hace sus primeros grabados en madera -xilografías-; una técnica de gran tradición en Alemania desde la Edad Media, y conoce a Alexei Jawlensky y Paul Klee, dos de los artistas con los que encontrará mayores afinidades en distintas etapas de su vida.
También conoce a Gabriele Münter, una pintora con la que mantendrá una intensa relación intelectual y amorosa hasta 1914 que le llevará a separarse de su primera mujer.
FUSION y EQUILIBRIO
Entre 1906 y 1908 viaja por Europa en compañía de Münter y expone en los Salones de Otoño y de los Independientes en París, donde conoce el fauvismo y
el cubismo. La influencia del color fauve se advierte en los cuadros que pinta en Murnau en 1908 y 1909. En ese año funda la Nueva Asociación de Artistas de Munich, conocida por sus siglas en alemán NKVM con Jawlensky, Kubin y Münter
entre otros, al tiempo que empieza a fraguarse el entramado ideológico que desembocará en la abstracción: se interesa por la teosofía y las ciencias ocultas a través de los escritos de Rudolf Steiner y Helena Blavatsky, muy populares entonces en los círculos culturales europeos; inicia, por otra parte, su amistad con Arnold Schonberg, creador de la música dodecafónica, con lo que toman cuerpo sus ideas sobre la sinestesia y la consustancialidad de música y pintura, y las exposiciones de la NKVM acogen obras de algunos de los pintores modernos más
importantes de París, como Picasso, Derain, Braque o Vlaminck. Estudio para Composición II o Cuadro con arqueros son cuadros todavía figurativos, en los que el tema parece disolverse cada vez más en una vorágine de formas coloreadas al estilo fauve, y atestiguan el estado de la carrera de Kandinsky durante estos años.
HACIA LA ABSTRACCION
Este despojamiento progresivo de la representación no tiene buena acogida en la NKVM. Kandinsky tantea su definitivo camino a la abstracción y escribe De lo espiritual en el arte -publicado en 1911- y sus famosas óperas de color, que nunca se representaron en vida del artista. En 1912, junto con Jawlensky y Münter, abandona la NKVM para fundar El Jinete Azul, su último y más famoso grupo muniqués. Allí coincidiría con Franz Marc, con quien comparte las exposiciones del grupo y la edición de un almanaque, en 1912, en el que exponen sus fundamentos teóricos y recogen las fuentes artísticas que les interesan: desde artistas modernos -Picasso, Derain- hasta el arte africano y el folclore ruso y alemán. Con El Jinete Azul exponen, además de Kandinsky y Marc, August Macke, Schönberg y pintores de París como Robert Delaunay o el aduanero Rousseau. Kandinsky está sumido ya en la abstracción.
El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 devuelve a Rusia, donde la Revolución de 1917 promueve una de las vanguardias artísticas más activas y singulares del siglo XX. Los postulados espiritualistas y románticos de Kandinsky encajaban mal con el radicalismo de constructivistas y suprematistas, pese a lo cual ocupó importantes cargos en la administración artística y cultural del nuevo Estado soviético. Su labor en distintos organismos se tradujo en la creación de museos por toda Rusia, así como en programas de enseñanza artística. En 1917 se casa con Nina Adreevsky, su segunda y definitiva esposa, y cuatro años después vuelve a Alemania en un viaje de trabajo del que no retornará.
Walter Gropius le ofrece formar parte del claustro de la Bauhaus, donde dirigirá el Taller de Pintura Decorativa y el curso de iniciación desde 1922 a 1933. Allí se reencontró con su amigo Klee, y junto con él, Jawlensky y Feininger formarán Los Cuatro Azules. Durante estos años la obra de Kandinsky se disciplina; al color se añade la geometría y la interacción de la forma, y su pintura se aprovecha de las múltiples tendencias que coinciden en distintos momentos en la Bauhaus.
CONTRA CORRIENTE
Obligado a abandonar Alemania por el ascenso del nazismo, que incluye su obra en la siniestra nómina del arte degenerado, se instala en Neully, cerca de París, en 1933. Allí espera encontrar un clima propicio, pero la escena francesa está entonces
dominada por corrientes poco afines a la abstracción. André Breton intenta ganarlo para la causa surrealista con poco éxito y, aunque adquiere la nacionalidad francesa., el último tramo de su obra se produce en tranquilidad, pero ante la incomprensión de la crítica; hay que destacar aquí el apoyo de su galerista, Jeanne Bucher, que le organizó incluso exposiciones semiclandestinas durante la ocupación alemana. Sus últimas obras se alejan de la geometría de la Bauhaus, optando por formas orgánicas y biomórficas.
Muerto en 1944, no pudo ver su definitiva consagración tras el triunfo de la abstracción en los años de posguerra.
Fuente: http://www.imageandart.com/tutoriales/biografias/kandinsky.html