jueves, 2 de julio de 2015

Norman Rockwell (1894-1978). Un ilustrado

Norman Percevel Rockwell nace el 3 de febrero 1894 en New York, es el segundo hijo de Nancy y Waring Rockwell. Norman Rockwell deseó siempre ser artista. A la edad de 14 años, Rockwell asistió a clases de arte en la Escuela de Artes de Nueva York (antes Chase School of Art). Dos años más tarde, en 1910, terminó los estudios de secundaria y comienza sus estudios de arte en la "National Academy of Design". Él se trasladó pronto a la "Art Students League", donde estudió con Thomas Fogarty y George Bridgman. La instrucción de Fogarty en la ilustración y el dibujo anatómico preparó Rockwell para sus primeros encargos comerciales. De Bridgman, Rockwell aprendió las habilidades técnicas en las confió a través de su larga carrera.

Rockwell encontró el éxito pronto. Pintó su primer encargo de cuatro tarjetas de Navidad antes de cumplir 16 años. Mientras que aún en sus adolescencias, lo emplearon como director de arte de "Boys' Life", la publicación oficial de los Boy Scouts de América, y comenzó una carrera independiente acertada que ilustraba una variedad de las publicacionesde la gente joven.

En la edad 21, la familia de Rockwell se trasladó a New Rochelle,Nueva York, comunidad que residentes incluyeron a los ilustradoresfamosos tales como J.C. y Frank Leyendecker y Howard Chandler Christy. Allí, Rockwell instaló un estudio con el dibujante ClydeForsythe y produjo el trabajo para los magazines tales como Life, Literary Digest, y Country Gentleman. En 1916, con 22 años, Rockwell pintó su primera cubierta para el "The Saturday Evening Post", el magazine considerado por Rockwell como la"ventana al público más grande de América." Durante los 47años próximos, otras 321 cubiertas de Rockwell aparecerían en lacubierta del Post. En 1916, Rockwell se casó con Irene O'Connor; de la que se divorciaría en 1930.

Rockwell tuvo siempre una tortuosa relación con su arte, y sufrió ataques ocasionales de depresión. Se debatía en una continua duda de si lo que hacía era o no arte con mayúsculas. Y no lo tuvo fácil pues este arte de vanguardia despreció siempre la obra de Rockwell a la que consideraban puritana y en cierta forma un arte menor. Espoleado por esta inquietud, en la década de 1930 se fue a París con la intención de convertirse en un artista abstracto, hasta que se dio cuenta de que no era para él y regresó al cabo de siete meses a New Rochelle, NY. Su obra ha tardado casi 50 años en entrar por la puerta grande en todos los museos de arte contemporáneo de Estados Unidos.

Los '30s y los '40s se consideran las décadas más fructuosas de la carrera de Rockwell. En 1930 se casó con Maria Barstow, una maestra de escuela, y la pareja tuvo tres hijos: Jarvis, Thomas, y Peter. La familia se traslada por motivos de trabajo a Arlington, (Vermont) en 1939, y Rockwell comenzó, más constantemente, a reflejar la vida americana de la pequeña ciudad.

En 1943, inspirado por el presidente Franklin Roosevelt, Rockwell pintó "Las cuatro pinturas de la Libertad". Fueron reproducidas en cuatro portadas consecutivas "The Saturday Evening Post" con ensayos de escritores contemporáneos. Las interpretaciones de Rockwell de "Freedom of Speech", "Freedom to Worship", "Freedom from Want", y "Freedom from Fear" fueron enormemente populares. Los trabajos viajaron por los Estados Unidos en una exposición que fue patrocinada conjuntamente por el "Post" y el Departamento de Hacienda de los Estados Unidos y, con la venta de los carteles, ganaron más de $130 millones para financiar la guerra.

Aunque las cuatro series de Freedoms eran un gran éxito, 1943 fue también un mal año para Rockwell. Un fuego destruyó su estudio de Arlington así como numerosas pinturas y su colección de trajes y documentos históricos.

En 1953, la familia de Rockwell se trasladó desde Arlington, (Vermont), a Stockbridge, (Massachusetts). Seis años después, Maria Barstow Rockwell murió repentinamente después de años de alcoholismo y depresión. En colaboración con su hijo Thomas, Rockwell publicó en 1960 su autobiografía, "Mis aventuras como ilustrador", en 1960. The Saturday Evening Post llevó extractos del libro al nº1 de ventas en ocho ediciones consecutivas, con un autoretrato de Rockwell en la portada. Un año más tarde y debido al éxito de su autobriografía, publicó un segundo volumen con el título "The Norman Rockwell Album".

En 1961, Rockwell se casó con Molly Punderson, profesora jubilada de la cercana ciudad de Lenox. A ella se le adjudica el giro que Norman da a las temáticas de sus ilustraciones, ahora más comprometidas y sociales. Dos años más tarde, terminó su asociación de 47 años con el "The Saturday Evening Post" y comenzó a trabajar para el "Look magazine". Durante su asociación de diez años con Look, Rockwell pintó los cuadros que ilustraban algunas de sus preocupaciones e intereses más profundos, incluyendo los derechos civiles, la guerra de América contra la pobreza, y la exploración del espacio. En 1973, Rockwell estableció un contrato para preservar su herencia artística poniendo sus trabajos en el "Old Corner House Stockbridge Historical Society", para convertirse el 13 de junio 1993 en el Museo Norman Rockwell de Stockbridge. Esa confianza forma hoy la base de las colecciones permanentes del museo. En 1976, la salud le fallaba, Rockwell decidió sobre el futuro de su estudio. Donó su estudio y su contenido a esta misma Sociedad de Stockbridge. En 1977, Rockwell recibió el honor civil más alto de la nación, la medalla presidencial de la libertad, por sus "retratos vivos y cariñosos de nuestro país." Él murió en su casa en Stockbridge el 8 de noviembre de 1978, a la edad de 84. Rockwell realizó más de 4.000 ilustraciones en 47 años de profesión. Ilustró más de 40 libros, entre ellos el popular Aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn.
Fuente: http://www.sitographics.com/conceptos/temas/biografias/rockwell.html

domingo, 28 de junio de 2015

Bansky en La Habana

Un grafiti atribuido al artista callejero Banksy ha sido descubierto en La Habana, obra que supuestamente responde a una visita del británico en 2004 y que ha encontrado el cubano Néstor Siré, quien la ha extraído de la pared en la que estaba para enmarcarla y exhibirla al público.
El dibujo encontrado por Siré es el del «Gangster Rat» -uno de los personajes clásicos del grafitero de Bristol- que a partir del próximo lunes integrará la muestra «Nano» en la galería estatal Teodoro Ramos de La Habana, donde saldrá a la venta por 40.000 dólares, bajo la única condición de que la pieza no salga de la isla.
El objetivo del artista cubano Nestor Siré, según contó en una entrevista a Efe, es lograr «un efecto llamada» para que los coleccionistas internacionales miren hacia el arte cubano con un cebo tan atractivo como «El único Banksy vivo en La Habana», nombre con el que el artista ha bautizado la pieza.

«Los grandes artistas roban»

Con la filosofía picassiana de «Los malos artistas imitan, los grandes artistas roban», Siré hizo suya la pieza del famoso y enigmático grafitero, cuya identidad se desconoce, después de restaurar la pintura y extraerla de la pared bajo la técnica del «stacco», que implica retirar la capa de pintura de la pared.
Un vídeo en la página de Siré en la red social Vimeo da cuenta del delicado y meticuloso procedimiento para rescatar la pintura, sacar el dibujo del muro de La Habana Vieja y enmarcar la pieza, lista para exhibirse y ponerse a la venta.
Para este trabajo, Siré contó con la ayuda de un equipo de restauradores de la Oficina del Historiador de La Habana, organismo oficial encargado de la rehabilitación del casco antiguo de la capital cubana.
Siré (Camagüey, 1988) explica que el precio de la obra no lo ha puesto él, sino que se ha establecido en función del valor concedido por las páginas de internet que se ocupan de tasar obras de arte; aunque admite que el objetivo no es vender, sino ayudar a que el arte cubano entre en el mercado internacional.
«Al poner como requisito al comprador que la obra no salga de la isla, sé que no va a ser fácil venderla a un coleccionista internacional, porque ése no es el objetivo», precisó.

Admirador de Banksy

Profundo admirador de la obra de Banksy desde que descubrió su figura a través del documental «Exit Through the Gift Shop» (2010) realizado por el artista callejero, una ácida crítica al mundo del arte contemporáneo y su mercantilización.
«Enseguida comulgué con su idea del arte, que comparto plenamente con él. Por eso creo que si conociera el propósito de mi obra a partir de su dibujo, estoy seguro que no le importara que me haya apropiado de ella», señaló Siré.
A partir de ese momento, emprendió una investigación sobre la vida y obra de Banksy, que le llevó a descubrir que éste habría visitado La Habana en 2004, de camino en un viaje a Jamaica con el Dj Jon Carter.
Fue en una página web de Carter en la que Siré encontró fotografías que daban testimonio del paso de Banksy en 2004 por La Habana, donde rubricó un muro del Malecón con otra pieza de la serie «Gangster Rat«; la frase «This is not a photo opportunity», que también plasmó en otros lugares del mundo; o una versión de la imagen del Che Guevara del fotógrafo Alberto Korda.
A partir de esas fotografías, Siré se lanzó a la búsqueda de las huellas de Banksy en La Habana y lo primero que encontró fueron los restos de la rata que dibujó en el Malecón, aunque estaba muy deteriorada por el mar y el salitre.
Finalmente en 2011 halló, recubierta por una capa de pintura que la protegió durante años de las inclemencias del tiempo, la «Gangster Rat» de la que se ha apropiado, en una pared de La Habana Vieja.
Envuelto en un aura de misterio y cuya identidad es desconocida, Banksy ha recorrido el planeta, incluidos lugares en conflicto como Gaza, para lanzar con dibujos contundentes mensajes que se han convertido en iconos anticapitalistas y de sátira política.
Adorado y cuestionado por igual, su obra también ha propiciado un debate sobre el auténtico sentido del arte y una crítica a su mercantilización; lo que paradójicamente ha aumentado la cotización de sus obras, convertidas ya en piezas de coleccionista.
Fuente: http://www.abc.es/internacional/20150620/abci-grafitero-banksy-habana-201506201143.html

sábado, 23 de mayo de 2015

La Habana convertida en una galería de arte.

Artistas de 40 países dan riendas sueltas a su creatividad y modifican con arte espacios urbanos de esta capital por invitación de la XII Bienal de La Habana, cuya inauguración este viernes promueve una fiesta visual.
 
Cartel alegórico a la XII Bienal de La Habana, 2015
Como de costumbre, la Bienal pondrá a dialogar a artistas de diversas regiones y dará voz a quienes padecen desatención en sus lugares de orígenes, comentó su director, Jorge Fernández.
 
El organizador del evento más trascendente de las artes visuales en Cuba explicó que la cita del 22 de mayo al próximo 22 de juniono tendrá sede precisa pues transcurrirá simultáneamente en muchos sitios de La Habana para que los artistas creen en función del lugar y el contexto urbano.
 
La idea principal es convertir a La Habana durante todo un mes en la galería más amplia del mundo, afirmó y esa intención a la vez constituye una apuesta por lo social, por mejorar el entorno de muchos barrios y con ello la vida de sus moradores.
 
Según Fernández, la XII edición presentará creaciones en torno al tema “Entre la idea y la experiencia”, pues la idea que tenemos del arte suele ser muy diferente a la experiencia real del artista.
 
Un propósito esencial de la cita de 2015 será la exposición de los procesos de trabajo en el arte, marcada en pleno siglo XXI por la colaboración.
 
Con esa lógica, el evento involucrará a científicos, músicos, arquitectos, bailarines, diseñadores, fotógrafos, cineastas, profesionales de diversas especialidades.
 
La muestra colateral de la Bienal incluye expresiones como danza, música, teatro, cine y literatura, a partir de la riqueza semántica que aporta cada una y al mismo tiempo las relaciones entre ellas.
 
A tono con los procesos de producción artística contemporánea, la Bienal tratará de relacionar múltiples zonas del saber, además de propiciar talleres de curaduría y encuentros para reflexionar sobre arquitectura, urbanidad y otros tópicos.
 
Esta edición abrirá espacios al desarrollo de proyectos educativos y a la exposición de investigaciones académicas que contribuyan a la reflexión relacionada con las artes.
 
Para nosotros es importante la energía de la ciudad, apuntó Fernández e invitó a involucrar a las comunidades en los proyectos y a convertirlos en espacios de socialización.
 
Cines, parques, plazas, museos, librerías, edificios comunes, esquinas de cualquier calle, acogerán estructuras de disímiles tamaños en rejuego con la intención de fomentar un diálogo entre arte y hábitat.
 
El directivo también aspira a que las obras expuestas fomenten preguntas acerca de los propios espacios de la ciudad sobre los cuales se crean o erigen.
 
De acuerdo con el presidente del Consejo Nacional de Artes Plásticas, Rubén del Valle, la Bienal debe hacer accesible el arte a los más diversos públicos, para que sea patrimonio de la sociedad, no de un segmento de esta.
 
Entre los espacios públicos que podrían cambiar de fisonomía se encuentran la Terminal de Ómnibus Nacionales, el Pabellón Cuba, la antigua fábrica de bicicletas en el Vedado y la Universidad de La Habana.
Fuente: http://www.cuba.cu/noticia/actualidad/2015-05-22/bienal-transforma-a-la-habana-en-gigantesca-galeria-de-arte/25566

jueves, 14 de mayo de 2015

Crítica a la Bienal de Venecia.

El poeta Joseph Brodsky decía en Marca de agua, su carta de amor a Venecia, que era imposible tener pesadillas en “la ciudad del ojo”, donde “las demás facultades desempeñan un borroso papel secundario”. La Bienal se está convirtiendo en una fiesta secuestrada por los ricos, donde el resto de elementos, artistas, comisarios, y sobre todo, espectadores, juegan un rol de agregado. Y donde es perfectamente posible tener pesadillas.
Okwui Enwezor, comisario general de esta edición, se paseaba por la Bienal como un Humberto I. Ya se conocían los premiados del jurado: mejor participación nacional, República de Armenia (con el genocidio armenio de 1915 de fondo); mejor artista, Adrian Piper; mejor artista joven, Im Heung-Soon. Menciones especiales a Joan Jonas, Harun Farocki, el colectivo sirio Abunaddra, y al argelino Masinisa Selmani. La propuesta curatorial de Enwezor, así como sus decisiones electorales, han configurado una Bienal pretenciosa (desde el título, Todos los futuros del mundo) y políticamente correcta; varias obras se solidarizan con conflictos sociales y económicos pero sin ser excesivamente contundentes, con alguna excepción, como Who is Building the Guggenheim Abu Dhabi de Gulf Labour Coalition.
Hay propuestas simbólicas, como la desatendida lectura del Capital de Marx en el nuevo espacio Arena, intercaladas con grandes pinturas abstractas, que nada dicen sobre los posibles futuros del mundo. Un batiburrillo en ocasiones agobiante cuyo mayor problema es la ausencia de un sentido unitario; las obras no dialogan unas con otras, ni con los espacios. Las comparaciones con la anterior Bienal, la sugestiva tesis de Massimiliano Gioni, dejan a Enwezor en un triste lugar.
El espectador que ambicione intuir hacia dónde va el arte actual (algo que debe reflejar este evento) quedará desangelado. Verá muchos pabellones con obras que no es que no sean ni de centro cívico. No son ni de Aeropuerto de Barajas. Las exposiciones colaterales, que forman parte de la programación oficial, se abren a puja; quien tiene dinero para mostrar sus trabajos, entra. Y así, ese espectador desorientado nota como se le irritan los ojos, y decide hacer una estadística a mano alzada. Levanten la mano los que están aquí y son galeristas y coleccionistas. Vale, vale. Ahora, ¿algún intelectual en la sala? ¿Un escritor, un filósofo? ¿Nadie?

El rapto veneciano

Los venecianos están fino allo sfinimento. Quedan poco más de 55.000 habitantes permanentes. Cada año mil venecianos abandona la isla. Cada año 22 millones de turistas secuestran Venecia. Entre los carnavales y las bienales (de arte, danza, teatro, cine y música), hay macroeventos diez meses al año. Okwui Enwezor tuvo la feliz idea de prolongar la Bienal un mes más. Por supuesto que están contentos de que vengan artistas, de ser centro cultural, y de tener trabajo asociado al turismo. Pero, ¿qué tipo de visitante? ¿Y qué cantidad? ¿Qué hay de los megacruceros que quieren llegar al centro de la isla rellenos de turistas, algunos de los cuales ni siquiera llegan a bajar del barco?
Como alegoría perfecta, diremos que Venecia está gobernada por un comisario. En el 2014 el entonces alcalde, Giorgio Orsoni, y otros 34 políticos y empresarios, fueron detenidos por corrupción urbanística, acusados de enriquecerse a costa de la gran obra de ingeniería Moisés, con la que se pretendía liberar a la isla de los efectos de las mareas y el fenómeno de “agua alta”. Orsoni dimitió y fue sustituido por el comisario Vittorio Zappalorto. Mientras todo esto ocurre bajo las nubes de Tiépolo, Venecia se sigue hundiendo, unos milímetros cada década mientras prevalecen las discusiones para ampliar canales que permitan acceder a los grandes cruceros al centro.
Venecia es un pueblo; de comerciantes, de artesanos, en el que no hay automóviles, todo se lleva en barca o en carro. El ritmo de vida es lento, pausado. El que todos los futuros del mundo, de repente, arriben a la isla, es de difícil digestión. El que todos los turistas del globo lo hagan, es una tragedia. Por eso algunos venecianos fantasean con la idea de dar una nueva vida a la siniestra Isla de Poveglia, antes de que sea vendida por los políticos, y enviar allí a los visitatori indesiderati. Por ahora, se contentan con el accidente ocurrido en el pequeño muelle de la Fundación Prada; los elegantes invitados al cóctel de apertura de la exposición Clásicos portables acabaron mojándose el culo tras la ruptura de la estructura. Los cocodrilos no llegaron a tiempo.

Objetos, trabajo y turismo

Una de esas exposiciones esparcidas por la isla está en la Fundación Querini Stampalia. Antes de abordarla, un vistazo a una de las obras de su colección; “Charlatanes en la Piazzeta de San Marco”, de Gabriele Bella (1730-1799). Comediantes, músicos, espectadores, pícaros, reunidos en la plaza principal de Venecia. Sólo falta ver palos de selfie.
Porque sobre el fenómeno del turismo en la isla ha trabajado Jimmie Durham en su muestra “ Venice: Objects, work and tourism”. Con inteligencia, sensibilidad y mucha ironía, Durham realizó una investigación de campo en Venecia, rescatando objetos y souvenirs rotos, reciclándolos y recomponiéndolos, para situarlos en inadvertidos recovecos del palacio de la fundación. Al igual que se fusionan los pedazos encontrados para generar nuevas formas, se mezclan historias locales poco conocidas, industria veneciana, los detritus del turismo, la majestuosidad de los palacios para concebir lecturas críticas y divertidas. Sólo por disfrutar de exposiciones así, a pesar de todo, merece la pena venir a la Bienal.
Es compatible gozar de algunas obras de arte e invocar el espíritu de la Bienal de Sao Paulo del 2008 (“ la bienal vacía”). Las polémicas de este año son; la mezquita construida dentro de una iglesia, las protestas de los aborígenes australianos frente a “su” pabellón, la ocupación ucraniana del pabellón ruso, y el pabellón anónimo sin estado. Y por encima de todas ellas, la venta al por mayor de los espacios de los pabellones. Gracias a denuncias, peticiones de firmas y protestas, conocemos los casos de Kenia, de Azerbaiyán (con representantes como Andy Warhol), y, sobre todo, de los casos latinoamericanos.
Tenemos el pabellón de Guatemala, atestado de artistas no-guatamaltecos (Emma Anticoli Borza, Sabrina Bertolelli, Mariadolores Castellanos, Max Leiva, Pier Domenico Magri, Adriana Montalto, Elmar Rojas, Paolo Schmidlin, Mónica Serra, Elsie Wunderlich y Collettivo La Grande Bouffe), curado comisarios no-guatamaltecos (Stefania Pieralice, Carlo Marraffa y Elsie Wunderlic), titulado con un idioma no-guatamalteco ( Sweet death), y financiado de manera misteriosa. Como resumen del entuerto, no se puede entrar en su sitio weben su lugar aparece el mensaje “not acceptable”.
El caso ecuatoriano; país representado por una instalación de la artista María Verónica León, residente en París, que repite presencia, y cuya obra no ha sido muy bien recibida por los ecuatorianos, como por Patricio Palomeque; “al parecer está muy buen relacionada y cuenta con dinero para autosustentarse”. La exposición es, la mires por donde la mires, inaceptable.
Lo del Pabellón Ítalo-Latinoamericano es indignante. Voces indígenas es una propuesta curatorial del comisario (parece que vitalicio) del pabellón, Alfons Hug, la reproducción de una recopilación de grabaciones de indígenas hablando en su idioma. Lo más cuestionable no es el contenido artístico (aunque el curador “someta” a los artistas, cuya huella es únicamente la grabación o obtención de grabaciones), ni la hipocresía de los participantes e invitados (el 95% de los asistentes y responsables de las “Voces indígenas” son mestizos u occidentales de clase media y de clase alta), sino la intra-historia; los artistas participantes tienen que pagar los 6.000 dólares de cupo, más viaje, alojamiento, etc…si quieren estar en la expo. En algunos casos, el artista ha invertido 16.000 dólares para poder poner en su currículum “Bienal de Venecia”. Ese es, finalmente, el objetivo.
No han podido escribir esa línea en sus portafolios los artistas costarricenses. Al gobierno de su país le entraron sudores fríos cuando el comisario de su pabellón les anunció que había conseguido a artistas capaces de pagar 5.000 dólares para poder sufragar los gastos. Eran 50. El gobierno retiró su participación, temeroso por la tremolina que se iba a liar.

Los futuros posibles de la muestra

El porvenir de Okwui Enwezor se ve tan brumoso como Venecia en invierno. Sus aciertos (selección de algunas obras, reivindicación de artistas africanos, presencia de más mujeres) se ven oscurecidos por su poco trabajado concepto curatorial, sus forzadas decisiones y la ausencia de manejo del contexto.
Por su parte, Paolo Baratta, presidente de la Bienal, ha anunciado que “podrían” haber nuevas regulaciones en la manera de seleccionar curadores por parte de los gobiernos nacionales. Sin duda, es un paso necesario aunque insuficiente. El futuro de la Bienal depende de un más exhaustivo control financiero de los pabellones, y de una moderación del evento. Por ponernos poéticos (y quizás, utópicos): por poner diques al mar.
Fuente: http://www.eldiario.es/cultura/arte/Ceguera-bienal-ciudad-ojo_0_387062101.html

jueves, 7 de mayo de 2015

María Verónica León y sus obras estarán en Bienal de Venecia


Un promedio de cuarenta obras de la artista plástica María Verónica León integrarán el pabellón ecuatoriano en la Bienal de Venecia, cuya inauguración oficial se realiza hoy.
Es la primera vez que Ecuador cuenta con un espacio independiente en esta cita artística, considerada como una de las más antiguas (la primera edición fue en 1895) y prestigiosas en el mundo del arte contemporáneo.
Más de cien países participan en este encuentro, que se prevé esté abierto hasta noviembre próximo. Ecuador abrirá las puertas de su pabellón este jueves y tendrá como exposición vecina a Taiwán.
León, quien desde 1998 ha estado radicada en varios países de Europa (entre ellos Alemania y París) y en Dubái, Asia, en donde vive desde hace dos años, representará al Ecuador en la edición 56 de la Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. En el 2007 participó con otros dos compatriotas en esa cita internacional.
En esa ocasión, León, la quiteña Manuela Ribadeneira y el cuencano Pablo Cardoso debieron compartir el pabellón con representantes de otros países latinoamericanos.
Gold Water: Apocalyptic Black Mirrors (Oro y agua: Espejos negros apocalípticos) es como la guayaquileña denominó a esta muestra formada por fotografías digitales, videoartes, pinturas e instalaciones.
En la muestra, dividida en cuatro salas, León hace una crítica a la industria y cómo esta ha causado daños en la naturaleza. El concepto —dice— surge de dos de las fuentes naturales primarias de riqueza del Ecuador y del mundo: el agua y el oro.
La temática de la bienal de este año gira en torno al futuro de la humanidad, a cómo el artista ve el porvenir del mundo.
La guayaquileña explica que ambos elementos son extraídos de su contexto original para ser reexaminados críticamente a través de la historia, sociedad, economía y cultura, así como por su relación con los valores económicos de un mundo globalizado.
La colección, que en su mayoría fue desarrollada en Dubái, estará instalada en el Instituto Santa María de la Piedad, ubicado atrás de la iglesia que lleva el mismo nombre (en el centro de Venecia).
León afirma haber trabajado muy de cerca con Oswaldo Guayasamín hasta 1998. Agrega que ha expuesto su arte no solo en galerías de su país natal, sino también en Europa y Asia.
En la inauguración del pabellón se prevé la participación de autoridades ecuatorianas. (I)
Detalle
PABELLÓN.
Trabajo en equipo
María Verónica León trabaja en colaboración con la también guayaquileña Lucía Vallarino. Juntas han creado paisajes multimedia en cada una de las salas del pabellón ecuatoriano
Fuente: http://www.eluniverso.com/vida-estilo/2015/05/05/nota/4838846/obras-artista-ecuatoriana-estaran-bienal-venecia

martes, 24 de diciembre de 2013

“Ai Weiwei on Alcatraz” (27-septiembre-2014 / 26-abril-2015)

Es la primera vez que Alcatraz, la que fuera una de las prisiones de alta seguridad más legendarias de la historia entre 1934 y 1963, conocida por sus brutales condiciones de encarcelamiento, acogerá una exposición artística. Y no sobre un tema cualquiera, sino sobre un asunto del que sus muros aún guardan memoria: la privación de la libertad como un modo de castigo.
El autor es el famoso artista y disidente chino, Ai Weiwei, de renombre internacional, no solo por su obra, sino también por su activismo pro derechos humanos y en contra de los abusos de poder del Gobierno de su país, lo que le ha llevado en varias ocasiones a ser detenido y encarcelado.
En 2011 fue arrestado durante 81 días, acusado de evadir impuestos, tras haber señalado con el dedo al Gobierno chino como responsable de la tragedia que causó la muerte de miles de escolares en las aulas durante el terremoto de 2008 en Sichuan. Las autoridades le condenaron a pagar 1,7 millones de euros y sus seguidores se solidarizaron con él en una campaña en contra de la represión.
El artista conoce por experiencia propia lo que significa estar encarcelado y perder la libertad por precisamente luchar por ella, algo que le ha sucedido a él y a muchos de sus amigos que, según ha denunciado, “permanecen hoy en día encarcelados en China”.
“La equivocación de los totalitarismos es que la libertad puede ser encarcelada, pero no es así. Cuando es restringida toma el vuelo y aterriza en el alfeizar de una ventana”, expresa poéticamente Ai, quien desde siempre ha apostado por el arte como un acto de resistencia.
El tema de la libertad en todas sus facetas forma parte de la conciencia personal y artística de Weiwei, que, paradójicamente, lo más seguro es que no pueda asistir a la apertura en septiembre de su exposición en Alcatraz, ya que las autoridades chinas le han retirado su pasaporte y no le es posible viajar.
“El artista nunca ha visitado Alcatraz, pero desde el primer momento que le llegó a sus manos la propuesta le interesó la historia de la que fuera prisión militar y luego federal”, comenta el galerista de San Francisco , Cheryl Haines, quien está colaborando en el proyecto, auspiciado por el Nacional Park Service y Golden Gate Nacional Park Conservancy.
“Aunque es muy pronto para avanzar en que va a consistir la muestra, las líneas maestras van a girar en torno a la libertad de expresión, uno de los pilares fundamentales de los derechos humanos, y como determinados gobiernos imponen su restricción para controlar a la gente”, comenta. El artista está creando en su estudio de Beijing esculturas, sonidos y trabajos multimedia para incorporarlos al espacio de Alcatraz, que por primera vez abrirá espacios restringidos hasta ahora al público.
Haines, a través de la fundación sin ánimo de lucro For-Site que el mismo creó para lanzar proyectos de arte público en la zona de la Bahía, está promoviendo una campaña para obtener fondos para financiar la exposición que se podrá ver sin coste adicional alguno, por los 30$, incluido el barco, que cuesta visitar la isla de Alcatraz, donde se alza el edificio del antiguo penal. Un lugar muy popular en la bahía de San Francisco que anualmente recibe 1,5 millones de visitantes.
Las fechas previstas de la muestra “Ai Weiwei on Alcatraz” son del 27 de septiembre al 26 de abril del 2015. Los organizadores esperan que de aquí a entonces el artista pueda recuperar su derecho de moverse libremente por el mundo y viajar hasta San Francisco.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Repasando la vida de CLAES OLDENBURG

1929 Nace en Estocolmo. Sus padres eran Sigrid Elisabeth Lindforss y Gösta Oldenburg, un diplomático agregado al Consulado de Suecia en Nueva York.
1933 Los Oldenburg se establecen en Oslo y permanecen en la ciudad hasta 1936.
1936–45 Se establecen en Chicago, donde Gösta ocupa primeramente el cargo de cónsul y, más tarde, el de cónsul general hasta su jubilación en 1959.
1946–50 Claes Oldenburg acaba el bachillerato en la Latin School of Chicago y se especializa en arte y literatura ingleses en la Universidad de Yale.

1950–52 Asiste a cursos nocturnos —y, más tarde, a cursos diurnos— en el Art Institute of Chicago mientras trabaja como aprendiz de periodista para la agencia City News Bureau.
1953 Primera muestra pública de su obra en una exposición colectiva en el Club St. Elmo, Chicago.
1955 Deja el Art Institute of Chicago; expone sus dibujos en el 1020 Art Center. Para ganarse la vida, trabaja en el departamento de música de una librería y como ilustrador para la revista Chicago.
1956 Oldenburg se establece en Nueva York.
1958 Conoce, en la granja de George Segal en New Brunswick, a Allan Kaprow y a otros artistas asociados a la Hansa Gallery.
1959 Tom Wesselmann y Marc Ratliff contactan con Oldenburg para organizar una exposición en mayo en el sótano de la Judson Memorial Church. Oldenburg inicia su prolongada práctica de recopilación de "Pistolas de Rayos".
1960 Se interpreta la serie de performances Ray Gun Spex, que incluye las Instantáneas de la Ciudad (Snapshots from the City) de Oldenburg y su environment La calle (The Street) en la Judson Gallery. Se casa con Pat Muschinski (posteriormente conocida como Patty Mucha).
1961 A finales de año, se inaugura la instalación La tienda (The Store), que puede visitarse durante dos meses en un establecimiento alquilado de la East Second Street de Manhattan.
1962 De febrero a mayo, se organizan diez performances en La tienda. Durante el verano, Oldenburg transforma La tienda en un espectáculo en la Green. Crea lienzos suaves descomunales y las obras en yeso y esmalte para el estudio de La tienda.
1963 Oldenburg abandona Nueva York atraído por el incipiente escenario artístico de Los Angeles. Trabaja en el environment que se presenta en la Sidney Jannis Gallery el año siguiente y cuyo título es Conjunto de dormitorio (Bedroom Ensemble). Comienza a desarrollar el tema delHogar.
1964 Vuelve a Nueva York y es seleccionado para participar en una exposición colectiva que representará a EE.UU. en la Bienal de Venecia. Viaja por Italia y trabaja en París para una exposición que se celebra en la Galerie Ileana Sonnabend.
1965 Oldenburg crea los primeros dibujos del Museo de arte popular, n.y.c. (“Museum of popular art, n.y.c.) que posteriormente será el Museo Ratón (Mouse Museum) y diseña sus primeras propuestas de monumentos urbanos de enormes objetos tridimensionales
1966 El Moderna Museet presenta su primera gran exposición, con obras que datan de 1963 a 1966. Oldenburg presenta su última performance de los sesenta aunque más tarde, en 1985, crea Il Corso del Coltello en colaboración con Coosje van Bruggen en Venecia (Italia).
1969 El primer monumento "factible", Barra de labios (Ascendente) sobre orugas [Lipstick (Ascending) on Carterpillar Tracks] es encargado por un grupo de alumnos de arquitectura de Yale.
1972 Se crea la primera estructura del Museo Ratón para la Documenta 5 de Kassel. El exterior es diferente al creado en 1977, ya que en ese último la forma del ratón también puede apreciarse desde fuera.
1975–76 Comienza a colaborar con la historiadora del arte, escultora y crítica Coosje van Bruggen en proyectos a gran escala para espacios públicos. En las siguientes décadas, crean importantes monumentos que pueblan paisajes urbanos y colecciones museísticas de todo el mundo.
1977 Se casa con Van Bruggen. El Museo Ratón con su forma exterior actual viaja a diferentes países.
1985 Oldenburg y Van Bruggen idean la performance Il Corso del Coltello, junto con Germano Celant y Frank Gehry. Para dicha performance, Oldenburg y Van Bruggen crean El barco navaja I (Knife Ship I), una gran navaja suiza motorizada con remos para cruzar los canales venecianos.
2009 Fallece Coosje van Bruggen.
2012 Se inaugura en el mumok (Viena) la exposición Claes Oldenburg: Los años sesenta, que viaja a Colonia, Bilbao, Nueva York y Minneapolis.
Fuente: http://oldenburg.guggenheim-bilbao.es/artistas/claes-oldenburg/